No existe ningún secreto en este tema, si queremos perder peso debemos consumir menos calorías de las que gastamos en nuestras actividades diarias. Si no queremos reducir la ingesta calórica debemos entonces aumentar nuestro gasto energético mediante la adopción de un plan de ejercicios, de preferencia aeróbicos, que elimine el exceso de alimentos consumidos, pero no debemos olvidar que el impacto del ejercicio en la pérdida de peso, según los expertos, es de tan solo 10%, en tanto que el 90% restante se reduce con la dieta adecuada (Revista: Guía Corre + Running, Año 1, Edición 1, p. 64).
Debemos ser inteligentes a la hora de planificar nuestras comidas, de manera que el cuerpo pueda hacer uso de ellas de manera eficiente y no suframos de los ¨bajones¨ de energía que suelen venir asociados al consumo exagerado de alimentos. Es importante que junto a tu médico o nutricionista, determines el Gasto Calórico Ideal para ti (la cantidad de calorías que gastas en tu actividad diaria), y a partir de allí diseñar un plan de alimentación y de entrenamiento que te ayude a alcanzar el peso deseado de forma segura, permanente y saludable.
No excluyas ningún grupo alimenticio de tu dieta, ya que todos son necesarios, pero sí debes cuidar las raciones que ingieres de cada uno de ellos para no entorpecer tu avance.
En mi caso particular, y es lo que me ha reportado beneficios duraderos, consumo mayor cantidad de carbohidratos a tempranas horas de la mañana, y voy reduciendo la ingesta de los mismos a medida que avanza el día, y generalmente, consumo una cena sin este grupo alimenticio específico. Trato de eliminar el consumo de azúcar refinada, prefiriendo los edulcorantes bajos en calorías. Cocino con muy poca grasa y consumo mucha agua y mucha ensalada cruda. Te preguntarás ¿y donde dejas las frutas? Tienes mucha razón, debemos consumir frutas, ya que son ricas en fibra, agua y muy bajas en calorías, peeeeeeero, como no soy muy amante de ellas las consumo muy poco, jeje.
Dicen por ahí que cada cabeza es un mundo, y de igual forma, cada cuerpo tiene sus necesidades específicas, de manera que lo que funciona para mi no necesariamente lo hará en ti, así que debes ir probando y adaptando el plan que elegiste inicialmente hasta estar seguro que es el que se adapta a tu cuerpo.
Existen en la red innumerables herramientas y aplicaciones que te ayudarán a determinar tu gasto calórico, tu indice de masa corporal, y te ayudan en el diseño de la dieta y el plan de ejercicios, pero no es recomendable iniciar ningún plan sin tener el asesoramiento de un especialista; así que antes de hacer algo, consulta al médico; diseña tu dieta junto a un nutricionista y el plan de ejercicios en compañía de tu entrenador o coach.
Por último, trata de no salir de casa sin comer, y si no te es posible, entonces llévate tu comida para evitar las tentaciones callejeras cuando ataca el hambre. Haz una lista de los alimentos que puedes consumir en caso de que sea inevitable comer fuera de casa, así como de los restaurantes cercanos que sirvan menús saludables. Y éxito en este desafío.