Lo único constante en la vida es el cambio. Si no me crees, mira la naturaleza. Observa una roca
y un árbol. ¿Puedes decir cual de los dos está vivo? ¿Dices que es el árbol el que está vivo? ¿Como lo dedujiste? Porque es el árbol el que está en constante cambio. La roca será la misma hoy, mañana y pasado mañana, en tanto que el árbol está sometido a cambios permanentemente, incluso después de terminar su ciclo vital, ya que después de ese ciclo, da paso a otras formas de vida.
Las personas, queramos o no, también estamos sometidos a esos cambios constantes: una ruptura, la muerte de un ser querido, el desempleo, una enfermedad, etc; y me estoy refiriendo solo a estos cambios "negativos" porque son los que nos sacan de nuestra zona de comodidad.
La manera de hacer frente a esos cambios dependerá de nuestro grado de madurez emocional, de nuestras experiencias previas y de nuestra auto-valoración. Algunos se deprimen, se derrumban, se abandonan a sí mismos; mientras que otros aprenden de sus errores, se levantan y siguen su camino fortalecidos.
Me gusta pensar en la historia del Huevo, la Zanahoria y los Granos de Café, que sometidos a la misma acción "adversa" del agua hirviendo producen resultados completamente diferentes. El huevo, de cáscara frágil, sale del agua aparentemente intacto, pero con su interior endurecido. La zanahoria, aparentemente dura, una vez sometida al hervor se torna blanda al tacto, quebradiza, débil. El Café, en cambio, al ser sumergido en el ardiente líquido, desprende sus mejores aromas, se transforma en algo completamente diferente pero superior de lo que antes era, y termina por transformar el agua que lo rodea. ¿Con cual de estos elementos te identificas tu? ¿Eres huevo, zanahoria o café?.
Te invito a que no le temas a los cambios. Que aprendas de ellos. Que crezcas con ellos. Si eres como el café terminarás por transformar cualquier circunstancia desfavorable en una oportunidad de aprendizaje y crecimiento. A fin de cuentas el cambio llegará. La manera en que lo afrontes hará la diferencia.